ESTILO
Milagro arquitectónico
EFE Reportajes.- Singular y única, la modernidad de la iglesia de Santa Mónica, todo un hito arquitectónico de Ignacio Vicens y José Antonio Ramos, ha revolucionado a los vecinos de la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid.
Este edificio, una estructura de hormigón chapada en acero que abrió sus puertas el pasado mes de noviembre de 2008, es en sí mismo un museo de arte contemporáneo, con pinturas y esculturas de reconocidos artistas en su interior y donde hasta el confesionario es de diseño.
Javier Viver, escultor de prestigio internacional que ha expuesto en Nueva York, Roma, Buenos Aires y Madrid, es el responsable de las imágenes de la Virgen y de Santa Mónica situadas en el altar del templo religioso. Un mural de arte abstracto de José Manuel Ciria, inspirado en La Creación, rodea la capilla del Santísimo, empleada para el oficio diario. El crucifijo que preside el altar mayor es obra del escultor José Luis Sánchez, académico de la Real Academia de Bellas Artes española.
Con estos mimbres, la creación de Vicens & Ramos ha suscitado el interés de la comunidad arquitectónica internacional. La prestigiosa revista estadounidense “Wallpaper”, considerada la Biblia del diseño contemporáneo, ha elegido a esta iglesia como una de las mejores propuestas ocurridas en el año 2008.
Creación sinigual
Su vicario, Julio Alejandre, explica que este “milagro”, la primera iglesia que se construye en Rivas Vaciamadrid tras más de medio siglo de historia, ha llegado tras mucha controversia: “Fueron cinco años de obras y otros cinco anteriores de gestiones, lidiando con muchos problemas con el Ayuntamiento”, recuerda.
También polémica es la atracción que ejerce el templo sobre los vecinos de la zona, tanto en positivo como en negativo.
“El edificio es muy singular y a la gente, en principio, visto por fuera no le agrada. Les llama la atención el color, el óxido del material, y echa a mucha gente para atrás. Una vez en su interior, muchos cambian su forma de pensar”.
A otros en cambio es precisamente sus dimensiones lo que les atrae. Hasta el pasado año, la Iglesia de Santa Mónica, constituida en 1995, tenía su lugar de reunión en un bajo del Centro Comercial Zoco de Rivas, un espacio sensiblemente inferior al del edificio actual.
Ahora, la espectacularidad del nuevo edificio, situado entre urbanizaciones, hace que cada domingo se acerquen a recibir misa cientos de personas de localidades cercanas que antes acudían a Madrid, apunta Alejandre, con los consecuentes problemas de espacio y aparcamiento que sufren semanalmente los vecinos de la zona, recalcan a Efe los vecinos.
Rechazo ideológico
“Han querido aprovechar un pequeño solar que sobraba y han construido este monstruo de metal, que por muy moderno que sea, es feísimo”, asevera Isabel, una vecina jubilada que vive a escasos metros de Santa Mónica.
En cambio Marcos, estudiante universitario que en teoría “tenía que haber hecho la Primera Comunión en esa iglesia si se hubiera acabado a tiempo”, está más familiarizado con ese tipo de propuesta arquitectónica, aunque asegura que “cuando gente de fuera pregunta qué es este edificio, nunca creen a la primera que sea una iglesia”.
Pero no sólo son problemas estructurales los que hacen que esta iglesia sea más admirada por personas de fuera de Rivas que por los propios habitantes de la localidad.
Este hermanamiento entre el arte contemporáneo y la fe es, para la parroquia de Santa Mónica, “toda una apuesta de que la iglesia, la fe y la liturgia no está anclada en el pasado y sin capacidad para dialogar con la cultura”.
A pesar de las reticencias mostradas por algunos de los vecinos de la zona, la Agrupación política Local Ciudadanos de Rivas (CDR), en constante oposición con el Ayuntamiento, celebró en su día la consagración de la que consideraron “una de las mejores joyas arquitectónicas de nuestro tiempo”, al tiempo que recordaba que la primera piedra de iglesia se puso en mayo del 2003.
Durante esos años de construcción y gestión, se fueron recibiendo donaciones de muchos ciudadanos particulares, que se han sumado a los 600.000 euros que solicitó como crédito la parroquia en 2003 para pagar en 13 años, asegura la parroquia.
PIES DE FOTO:
1.- Iglesia de Santa Mónica, ubicada en Rivas Vaciamadrid
2.- Iglesia de Santa Mónica, de los arquitectos Ignacio Vicens y José Antonio Ramos, construida en Rivas Vaciamadrid.
3.- Iglesia de Santa Mónica, en fase de construcción
4.- Vista posterior del edificio construido por el Estudio de arquitectura Vicens + Ramos
5.- Interior de la Iglesia de Santa Mónica, con imágenes de la Virgen y de Santa Mónica de Javier Viver. El crucifijo es obra de José Luis Sánchez.
6.- Capilla del Santísimo de la iglesia de Santa Mónica, con mural de José Manuel Ciria.
7.- Imágenes de la Virgen y Santa Mónica de Javier Viver.










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